The VVitch

Escrito por Eduardo Con, el 21 mayo 2016 | Publicado en Análisis

Triunfadora del Festival de Sundance del pasado año y la última edición de Sitges 2016, además de obtener críticas brillantes de los principales medios de comunicación especializados como Variety, comparándolo como clásicos del género como El resplandor de Stanley Kubrick con toques de La cinta blanca de Michael Haneke, ha conseguido por méritos propios convertirse en una de las películas de género más esperadas de este año.


Compositor: Mark Korven
Año: 2016
Lo mejor: La importancia de la música en la pelicula al dotarla de un mal latente en cada escena.
Lo peor: De dificil escucha aislada por su música disonante y piezas atonales.NUESTRA NOTA

El debutante Robert Eggers dirige y escribe esta película protagonizada por Anya Taylor-Joy, Ralph Ineson, Kate Dickie y Harvey Scrimshaw, que tardó en rodarse en 28 días y que hasta la fecha se podría considerar una impresionante representación de la visión satánica, siendo una de las propuestas más interesantes y estimulantes del cine actual.

LA PELíCULA


Nueva Inglaterra, año 1630. William es el padre de una familia de colonos cristiana, que decide abandonar su congregación. El grangero inglés ha de establecerse de forma aislada en medio de un inhóspito bosque con su esposa y sus cinco hijos donde habita algo maléfico y desconocido.

La desaparición del hijo pequeño de la familia, causada supuestamente por un lobo, dará para al principio de una serie de fenómenos inexplicables: los animales se comportan de forma extraña, la tierra deja de ser fértil y el primogénito parece sufrir una posesión demoníaca. Ante este panorama desolador, las sospechas y la paranoia aumentan y la familia acusa a su propia hija de ser una bruja, algo que ella reprocha a los suyos, mientras defiende su inocencia. Las circunstancias empeoran, y la fe, lealtad y afecto de los miembros de la familia son puestos a prueba de manera inimaginable.

La increíbles interpretaciones, su cuidada estética y sus bellos planos nos mete de lleno en una atmósfera opresiva, en un drama familiar que ha de enfrentarse al terror más clásico y primigenio, consiguiendo de esta manera una película fascinante y realmente espeluznante. Una joya del género que demuestra que no es necesario trucos baratos para dejarte helado.

Y uno de esos elementos fundamentales para conseguir el desazón del espectador ha sido la música compuesta por el canadiense Mark Korven, cuyo trabajo más conocido quizás sea Cube (1997) de Vincenzo Natali, bajo las ordenes de Robert Eggers. El director tenia claro el tono y la textura de la música que quería, le enseño a Korven la película con temp tracks y no queria nada de diseño músical electrónico, quería algo acústico que ayudase a mostrar la fragilidad humana, incluida la imperfección. Para ello se contó con instrumentos de cuerda no convencionales y un coro que consiguen una de las bandas sonoras más terrorificas de este año.

EL SCORE


El arranque de la película y su música nos ubica el periodo en el que nos encontramos, Nueva Inglaterra año 1630, y todo ello gracias a un sencillo y melancólico tema de carácter folk que ya no volveremos a escuchar más. Y aunque estamos delante de un un trabajo angustioso en su totalidad, creado a base de piezas atonales y una música disonante, la excepción la volveremos a encontrar en dos momentos de la película, cuando los padres deciden el futuro de sus hijos (Foster The Children) y William se culpa de no haber sido un buen padre (William’s Confession), ya que por el tono de la escena se podría decir que es una música dramática aunque en su escucha aislada no de esa sensación.

Salvo por los temas que he mencionado antes, el resto de la partitura es un efectivo ejercicio de tensión y desasosiego musical gracias a una instrumentación de cuerdas con una tonalidad oscura y su forma de tocarlos. Durante su escucha aparecen cuerdas que chirrían o que llegan a crean un sonido casi gutural (Caleb Is Lost) y una percusión en algunos casos violenta, cuando William es golpeado por la cabra (The Goat & The Mayhem), o que parezcan como si fuesen ramas de arboles golpeadas (Hare In The Woods) dando la sensación de un tic tac de un reloj acelerado.

Y esa instrumentalización utilizada por el compositor canadienses, que es de carácter tradicional, está formado por la viola de gamba, el Jouhikko finlandés, el Nyckelharpa sueco y la zanfona, sumando además al cello, que sirvio tambien como percusión al abusar de él, y el escalofriante sonido del waterphone (instrumento experimental muy utilizado por Bernard Herrmann).

Otro elemento a destacar en la partitura es el usos de las voces femeninas y que son las responsables del momento más aterrados de la banda sonora, el demoniaco tema a modo de conjuro Witch’s Coven. Hasta llegar a ese corte, perteneciente al desenlace de la película, su función principal junto con el resto de instrumentos es crear un perturbador halo atmosférico, usando un registro de voces fantasmales (William’s Confession) o perturbadoras (Caleb’s Seduction), para enfatizar que dentro del bosque existe una presencia maligna. Anecdoticamente el coro utilizado fue un coro local de Toronto que se especializan en la improvisación, les dieron pocos detalles de la dirección a seguir y el resultado fue que hicieron algunas cosas sorprendentes y extrañas.

Todos estos recursos musicales utilizados a lo largo del score pueden llegar a resultar desquiciantes en el clímax finales de algunos cortes, incluso recuerdan al oscuro tema de György Ligeti en 2001: A Space Odyssey (1968) por como suena el coro, el ejemplo lo encontramos cuando Caleb descubre a la bruja (Caleb’s Seduction). De esta forma tenemos una partitura que no da concesión a la calma, la sensación de intranquilidad está latente durante todo el metraje de la pelicula y su música.

Por último cabe destacar a modo de End Credits las dos pistas tradicionales que aparecen en el CD y que ayudan principalmente a ponernos en el contexto temporal de la película y como contrapunto de toda la tensión acumulada, la bonita canción Isle Of Wight y el melancólico tema Standish.

CONCLUSION


En The VVitch nos encontramos un perfecto ejemplo de la importancia que tiene la música y cómo puede llegar a manipular psicológicamente el subconsciente del espectador. Bastantes escenas de la película, si no fuesen por el terrorifico trabajo de Mark Korven, podrían acabar pasando por un simple drama que representa el desmoronamiento religioso y la ruptura de una familia. La tensión que impregna la oscura música en su resultado final deja más que claro que es el tercer protagonista a tener en cuenta.

Para finalizar yo no me atrevería a escuchar The VVitch a partir de las 12 de la noche y solo en casa, consigue que en ciertos momentos se me pongan los pelos de punta o tenga la sensación de una presencia a mi alrededor. Pero es solo mi opinión…

The VVitch

01. What Went We (1:58)
02. Banished (1:52)
03. A Witch Stole Sam (2:13)
04. Hare in The Woods (1:30)
05. I Am the Witch Mercy (1:17)
06. Foster The Children (1:18)
07. Caleb Is Lost (1:48)
08. Caleb’s Seduction (3:05)
09. Caleb’s Death (5:25)
10. William And Tomasin (2:39)
11. William’s Confession (4:08)
12. The Goat And The Mayhem (3:28)
13. Follow The Goat (1:15)
14. Witches Coven (2:14)
15. Isle Of Wight (1:41)
16. Standish (2:27)

Duración total: 38:18 minutos
Compositor: Mark Korven
Sello: Milan Records
Formato: CD, LP, Descarga Digital
Fecha de publicación: 19 de Febrero 2016
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