Reunión AsturScore Diciembre ’10
Haciendo balance, y mirando hacia atrás lo justo (para evitar así los vértigos), se podría decir que nuestro principal objetivo cuando se fundó Asturscore se ha cumplido con creces: materializar nuestras aficiones en una web que recoja todos nuestros gustos y opiniones, fortaleciendo aún más si cabe más nuestras amistades.
Somos seis colegas asturianos como socios fundadores y un colaborador de lujo con nuestro asturiano-murciano (Daniel Fernández), que disfrutamos como animales de nuestras aficiones, porque no nos olvidemos de una cosa: el día que uno no disfrute de esto, cerramos el chiringo y nos vamos para casa.
Por supuesto, llegado el caso, que nos quiten lo bailao, porque cachopadas y quedadas vamos a llevarlas a cabo igual, haya Asturscore o no de por medio.
Todavía recuerdo, entre risas varias, cuando decidimos llamar temporalmente (y un poco a la ligera, más en clave de humor que otra cosa) a Asturscore como Cachoposcore. Las jornadas de la música de cine y el cachopo, vendría a ser más o menos.
En realidad no deja de tener su sentido, vamos, pero quizás mucha gente no acabase de entender el sentimiento gastronómico que había detrás del nombre. Comida y música, en resumidas cuentas.
Bueno, en realidad eso es lo que define el término Cachopada, porque hay que ser muy “paisanu” para acabarlo, o ser de la parte norte de España (esto va por Gorka Oteiza, que tu si sabes darle bien al asunto).
Así que finalmente decidimos, de común acuerdo, llamarlo Asturscore, que era como más académico o formal. Las jornadas astures de la música de cine, eso si, en la mejor compañía: cachopo, sidra y frikeo.
Y como Asturscore fue como conocimos recientemente a Rafael Martínez, un gran tipo que ya lleva años en el mundo de la música de cine. Él mismo nos comentaba que cacharreando por el Facebook, y buscando webs de música de cine, encontró Asturscore, y se detuvo pensando; “estos tenían que ser de aquí, Asturias”.
De hecho, se llevó una sorpresa cuando descubrió que más de la mitad del grupo era de Gijón, también su tierra natal, por lo que si no hubiéramos fundado Asturscore no hubiéramos conocido a Rafa, un libro abierto de música de cine, lleno de anécdotas y grandes conocimientos.
Cafés varios y conversaciones de lujo han sido una constante en los últimos dos meses, y esperemos poder entregaros en breve una pequeña entrevista con Rafa, porque merece realmente la pena, y mucho, leer el cúmulo de anécdotas y conocimientos que alberga esta maravillosa persona.
Rafa fue una de las última conversaciones del actual año, el 2010, que llega a su fin, con un balance extremadamente positivo. Desde que arrancásemos el uno de septiembre del presente año, llevamos la friolera de 94 artículos, contando reseñas, noticias, especiales, estudios y análisis de compositores. Y muy probablemente alcanzaremos los 100 a final de año.
Además, diciembre se cerró con uno de nuestros proyectos más deseados, y que será el buque insignia de los siguientes meses: plantear artículos colaborativos entre todos los socios miembros de Asturscore. Lo mejor del 2010 ha sido la primera semilla, y pronto le seguirán otros, uno de los cuales podréis leer en breve, Goldsmith en el Oeste, un estudio sobre la obra del maestro dedicada al western, donde los miembros opinarán sobre cual creen que es la mejor composición del californiano.
Y mucho más, pero muchísimo más, que os iremos incorporando poco a poco en la web, y quien sabe si hasta una posible quedada que trascienda el ámbito de Asturscore para todos aquellos que estén interesados.
Esto y mucho más, como un cumpleaños con retraso de nuestro colega Braulio, fue lo que celebramos este último fin de semana de Diciembre del 2010.
El 26 de Diciembre del 2010, domingo noche, nos reunimos, tras tomarnos unos cafetillos en plan tranqui (en una maravillosa cafetería llamada Café Paris), para, acto seguido, dirigirnos a nuestra segunda jornada del Cachopo, la Segunda Cachopada Oficial de Asturscore, esta vez en el Traviesu, uno de los mejores Cachopos que he comido, éste con salsa de cabrales y una guarnición de infarto.
Tras un fin de semana brutal (nochebuena y navidades son como asistir a comer a dos banquetes de boda seguidos), el domingo se presentó como un poco más light, o así debería de haber sido, pero nada más lejos de la realidad. Servidor acabó literalmente reventado, hasta el punto de no dormir apenas nada y dar más vueltas que un pato mareao en la cama.
Todo fue muy bien, salvo por la ausencia de dos de nuestros miembros, por motivos ajenos a su voluntad. Berto tuvo que viajar a Madrid por motivos laborales, aunque tenemos pendiente despedida el 31 por la tarde en Gijón, y Pablo, cuyo coche le dejó tirado en Oviedo.
Por lo que quedamos para la cena Braulio (el cumplidor de años), Edu, Mulas y servidor, con petición de dos cachopos para compartir, sidra y cerveza, y una tabla de postres al final, con dos café con leche. Y como diría mi abuela: A …. al monte (sustituir los puntos por un sinónimo de plantar pinos).
Reunidos allí, hicimos gala y ostentación de cuatro gorros que nuestro amigo Gorka nos regaló cuando estuvo de visita por varios países arábigos (Dubai, Oman…). De hecho, el regalo eran unos gorros de Oman, que los cuatro nos pusimos sin vergüenza alguna en plena comida (eso si, la gente nos miraba de vez en cuando extrañados, aunque divertidos).
No pudimos leer el mensaje en cuatro postales que Gorka nos envió desde diferentes países, ya que tan solo teníamos la parte de Braulio y Mulas, aunque Edu y yo esperamos recibirlas en breve (un abrazo Gorka).
Acto seguido, le dimos a Braulio sus regalos (cuatro de los cinco cds que le habíamos comprado, porque el último no llegó a tiempo). Black Sea Raid, una de acción de serie B de Terry Plumeri, el mítico Jay Chattaway con su rambo particular, llamado Red Scorpion, el Jason and the Argonauts (Tv) del genial Simon Boswell (que poco le editan a este buen compositor) y una obra maestra incontestable, la edición completa de Jesus of Nazareth del mítico Maurice Jarre.
Ésta foto ilustra el momento de felicidad de nuestro querido Braulio (quizás no tanto como cuando el Atlético de Madrid ganó la Uefa y la Super Copa de Europa, aunque seguro que si más que cuando cayó eliminado este año de Champions League, y acto seguido de la Uefa).
Tras las oportunas felicitaciones y tonterías varias, nos decidimos a meterle mano (y hasta el fondo) al cachopo, pero creo que fue el quien nos tomó/poseyó a nosotros, porque madre del amor hermoso, vaya estomagada toda la noche.
Tras la cena, Edu se nos retiró para descansar, mientras el resto nos tomamos la última, y hasta la dos y media de la madrugada, comenzando con Goldsmith, pasando por Up y acabando con Horner, tocando casi todos los palos, como siempre.
Y así, nuestro primer año se ha terminado, con un buen puñado de amistades, artículos, una solicitud de colaboración e incluso saliendo en la radio de Coruña, BSO CUAC FM (gracias Dani), por lo que no podemos sino más que estar contentos y esperar a ver que nos deparará el futuro.
Mientras tanto, gracias por estar ahí, y que disfrutéis tanto como lo hacemos nosotros con nuestras aficiones, porque eso es lo realmente importante al fin y al cabo.
Me despido al endiablado ritmo de Take a Hard Ride. ¡Felices Fiestas y Próspero Año 2011!


